Stan intenta superar al vendedor de autos, excelente negociador; el resultado es catastrófico para la familia.En la CIA piden a Stan que interrogue a un sujeto sospechoso de ser terrorista. Rápidamente logra que el hombre confiese: gana su confianza y pretende compadecerse por su esposa. Regresa a casa.
Francine le pregunta si puede comprarse un auto nuevo. Stan, en pleno éxtasis exitista, acepta suponiendo que obtendrá un buen precio. Llegan a la agencia. Félix, el vendedor, usa la misma técnica que él aplicó sobre el terrorista. Lo conquista inmediatamente. Stan regresa a casa con un auto sobrevaluado en lugar del que la familia querÃa. Al darse cuenta de lo ocurrido, regresa a la agencia. Ahora compra dos autos. Asà hasta que compra un total de ocho autos. Al dÃa próximo, retorna al trabajo aún consternado por la experiencia con Félix. Su jefe le pide que interrogue a otro terrorista pero a esta altura ya perdió confianza. Finalmenteizar el interrogatorio, el terrorista queda en libertad y lleva consigo secretos de estado que Stan mismo divulgó. Lo suspenden sin goce de sueldo hasta que se recupere. Francine le sugiere que visite a su mentor, un monje tibetano en Nepal.Steve aprovecha los ocho autos que hay en su casa e invita a un grupo de chicas a divertirse. Las chicas no disfrutan demasiado la actividad: estar sentadas en autos estacionados. SEGUIR LEYENDO ….

















































